Asesino


Asesino


El asesino es el maestro en asestar golpes rápidos y letales. También sobresale en el arte del disfraz y la infiltración. Los asesinos trabajan a menudo como espías, informadores, asesinos de alquiler o medios de venganza. Su entrenamiento en anatomía, sigilo, venenos y en las artes siniestras, les permite llevar a cabo misiones mortíferas con precisión espeluznante y terrorífica.
Los asesinos generalmente se organizan en gremios y sociedades secretas, las cuales se ocultan en las ciudades o se asientan en remotas fortalezas en zonas no civilizadas. Ocasionalmente, un asesino trabaja en solitario, pero sólo los mejores son capaces de operar sin ningún tipo de apoyo o respaldo.

 

 

Aventuras: un asesino puede participar de cualquier clase de aventuras donde vaya a ser necesario la muerte de alguien o algo. Es cierto que muchas veces un guerrero desempeña un mejor papel al soportar el mayor peso de la carga enemiga, pero enviar por delante un asesino, para que se encargue con sus habilidades del oponente más peligroso o más molesto o aún de uno o dos de ellos cualesquiera para reducir su número, antes de realizar un ataque mayor, es sin duda una gran ayuda. Y si es necesario matar a alguien bien custodiado o de manera que parezca un accidente, no hay nadie más preparado para ello que un asesino bien entrenado. Las razones por las que salen de aventuras suelen ser el dinero, el poder o la fama, aunque ésta última puede ponerlos en un lugar peligroso si no se andan con cuidado. Un asesino disfruta del matar e hizo de ello su oficio, pero siempre intentará encontrar un beneficio más allá del mero placer.

 

Peculiaridades: hay una gran variedad de asesinos, con distintas técnicas, costumbres y códigos de conducta. Están los matones, que suelen atacar de frente dando a la víctima una virtual oportunidad de defenderse, los que prefieren disfrazarse haciéndose pasar por personas capaces de acercarse a la víctima lo suficiente como para asestarle una puñalada por la espalda o incluso los que prefieren mantenerse lo más alejado posible de su objetivo, actuando por medios indirectos como venenos en la comida o dejando una víbora mortal en la cama de la víctima.
Los asesinos pueden trabajar en solitario o bien pertenecer a un gremio. La ventaja del primero es que tienen mayor libertad de acción y no deben contribuir con una especie de diezmo a ninguna organización. Aunque tiene como contra que no le va a resultar tan sencillo conseguir trabajo ni tampoco va a contar con un apoyo en el caso de que corra peligros de ser descubierto o si se pone en algún tipo de aprietos, aunque los gremios no suelen ofrecer demasiada ayuda si eso podría poner en peligro a otros miembros o si el problema se debe a la torpeza del asesino.
El comportamiento de los asesinos son muy variados. Pueden encontrarse desde serios, callados y solemnes, tal vez algo hoscos, con estrictos códigos de conducta como por ejemplo llevar hasta la muerte propia el cumplimiento de un contrato de ser necesario; hasta ser sujetos alegres y agradables que sin borrar la sonrisa del rostro clavan su daga entre las costillas de su víctima. Hay quienes a pesar de su oscura profesión intentan mantener su honor intacto a su manera, mientras otros son capaces de rebajarse hasta lo ridículo con tal de salir de un problema o lograr su objetivo.

 

Alineamiento: el asesinato como oficio jamás será concebido por mentes bondadosas y es por ello que sólo personajes malignos y neutrales pueden convertirse en asesinos.

 

Trasfondos: los asesinos pueden comenzar sus primeros pasos en la vida de aventurero casi de cualquier forma. Generalmente los pícaros suelen ser los más inclinados hacia este tipo de profesión; pero cualquiera, salvo tal vez druidas, por estar muy separados de los asuntos mundanos que pueden mover a un asesino y obviamente los paladines, puede convertirse en un asesino. Los más combatientes se destacarán más por poder asesinar a sus víctimas en medio de un combate, una vez lograda tal situación. Pícaros, monjes y exploradores pueden utilizar sus habilidades de sigilo para llegar hasta el objetivo y matarlo antes de que éste pueda defenderse. Un bardo sin lugar a dudas logrará acercarse a su víctima mediante el disfraz, el engaño y la persuasión y hasta podría matarlo en medio de una conversación amistosa. Los arcanos también pueden dedicarse a esta profesión y junto a los clérigos de dioses malvados, pueden ser los asesinos más temidos por sus extraños e incomprensibles métodos.

 

Razas: cualquier raza de Asgoria está capacitada para llevar a cabo esta oscura profesión.

 

 

 

¿Cómo convertirse en un asesino?
Los asesinos generalmente suelen ser entrenados por gremios, aunque antes de entrar en éstos, deben superar una o más pruebas para mostrar sus capacidades naturales. Los gremios no suelen ser amables en sus pruebas y normalmente mandan a los novatos que no guardan aún relación con ellos a asesinar a algún enemigo indeseado o a realizar algún contrato hecho directamente con la organización. Hacerlo a través de un gremio es tal vez la forma más simple de convertirse en asesino, pero seguramente éste requerirá luego que el delincuente trabaje para sus líneas por una temporada, pagando el “diezmo” correspondiente por sus trabajos. Es cierto que un aventurero puede desarrollar sus habilidades de manera independiente o bien con un tutor solitario, pero esto le será mucho más complicado o le creará con su maestro un vínculo mucho más estrecho que con un gremio, que muchos asesinos desean evitar.

 

 

 

Algunos estereotipos de asesino
Dada la variedad de trasfondos que pueden tener hay una gran cantidad de asesinos distintos; sin embargo los que con mayor frecuencia pueden encontrarse en Asgoria corresponden a alguno de los siguientes estereotipos:

 

Maestro del disfraz
Es el tipo de asesino más común entre los bardos. La habilidad de hacerse pasar por otra persona o bien pasar desapercibido en un ambiente social determinado, es un recurso muy preciado tanto para lograr aproximarse a la víctima como también para escapar una vez realizado el trabajo. Suelen ser muy meticulosos y reunir toda la información posible sobre las costumbres sociales entre las que se irán a mezclar, así como también conocer a personalidades del ambiente. Hacerse pasar por alguien en particular es difícil, por lo que prefieren tomar papeles secundarios como sirvientes o similares, que les permitan ser poco observados y que no necesiten hacer pasar por alguna persona específica. En general suelen pertenecer a gremios a menos que cuenten con una vasta red de contactos y una gran experiencia, que les permita hacer las averiguaciones necesarias para llevar a cabo el trabajo. Puede ser la forma más segura de llegar hasta sus víctimas, pero a menos que sean talentosos o sumamente cuidadosos, pueden rápidamente encontrarse en situaciones insalvables si son descubiertos. Suelen tener grandes cambios de comportamiento o personalidad para caerles bien a quienes los rodean, casi practicando constantemente sus habilidades sociales. Sin embargo a la mayoría les cuesta mantenerse en un segundo plano, siendo animales sociales a los que les agrada mucho la interacción social.

 

Aguijón de las sombras
Es tal vez el estereotipo más común o conocido de asesinos. Son aquellos que se mantienen ocultos hasta que dan el golpe. Suelen utilizar el sigilo para llegar hasta sus víctimas, desarrollando habilidades que les permiten traspasar puertas cerradas utilizando sus ganzúas, trepar ágilmente para alcanzar una ventana abierta o bien aguzar el oído para escuchar los movimientos de los guardias o de sus objetivos. Les suele gustar pasar algo desapercibidos en la sociedad, de modo que a nadie le sea fácil reconocer su rostro si lo ven deslizándose en sitios oscuros. Suelen tener una personalidad algo áspera y mostrar un carácter algo rudo y hosco, en parte para alejar compañías indeseadas, pero también desarrollada por lo solitario y duro de su trabajo.
Matón
“Nada es tan simple como esperar a que la víctima pase por un callejón oscuro, empujarlo dentro y darle mazazos hasta que muera o bien cortándole el cuello rápidamente para que no haga alboroto”. Ese es el tipo de pensamiento del matón. No suelen ser muy comunes entre los asesinos, que prefieren métodos más cautelosos, pero hay muchos quienes mezclan los conocimientos de anatomía de los asesinos para golpear en el sitio correcto, junto a la fuerza de sus brazos para realizar los trabajos de forma más simple y según ellos efectiva. Suelen usar este tipo de métodos directos en ciudades o con emboscadas en los caminos. Utilizan la sorpresa del ataque como principal ventaja sobre el oponente, para luego completar el trabajo gracias a la fuerza de sus brazos o a la habilidad con sus armas.
Asesino exótico
Son muchos tipos distintos los que pueden entrar en esta categoría. Básicamente son todos aquellos que utilizar métodos para nada convencionales para realizar sus trabajos. Magos y hechicero que utilizan de forma ingeniosa extraños conjuros para alcanzar y acabar con sus víctimas, asesinos que utilizan víboras entrenadas u otro tipo de animales mortales, expertos en venenos de distintos tipos que actúan y se aplican de diversas formas, son ejemplos de esta clase de asesinos. Son tan diversos en personalidad como formas distintas tienen de hacer su trabajo.