Danzarín Sombrío


Danzarín Sombrío


Operando en el límite de la luz y la oscuridad, los danzarines sombríos son ágiles artistas del engaño. Son misteriosos y desconocidos, y nunca se confía en ellos, pero siempre maravillan cuando se les encuentra.
Los danzarines sombríos trabajan a menudo en compañías artísticas y circos ambulantes, los cuales no permanecen mucho tiempo en el mismo lugar. Algunos emplean sus habilidades para entretener. Otros operan como ladrones, empleando sus extraordinarias aptitudes para infiltrarse y traspasar defensas o para engañar a la gente. Todas las compañías de danzarines sombríos mantienen un aura de misterio sobre la gente corriente, por lo cual no se sabe si pensar bien o mal de ellos.

 

 

Aventuras: los danzarines sombríos sienten en general la necesidad de mostrar un aire misterioso a los demás. Esto hace que se mantengan en casi constante movimiento por el mundo para no volverse muy reconocidos en ningún lado. Esta vida cuasi nómada les hace fácil el unirse a grupos de aventureros que aceptan su ayuda con agrado. Son increíblemente dispares las razones que tienen para salir de aventuras. Algunos buscan sus razones en la riqueza, otros lo hacen en la fama, aunque conservando el aire de misterio, otros buscan simplemente acción, pero la mayoría simplemente porque les divierte utilizar sus habilidades y no encuentran otro lugar donde deban hacer tanto uso de todas ellas.

 

Peculiaridades: los danzarines sombríos sienten una extraña fascinación por el engaño y la manipulación sobre otros. Les gusta confundir a sus rivales e incluso a quienes los rodean, amigos o desconocidos. En cualquier lugar donde se encuentren, siempre se acercarán a los sitios y rincones oscuros. Aún en la taberna más iluminada eligirán el rincón más ofuscado del lugar. Disfrutan enormemente de pasear evitando que no lo descubran mientras se encuentran en misiones de espionaje, investigación del terreno, robos, etc. Paradójicamente, a pesar de sus deseos de mantenerse siempre en las sombras, generalmente suelen ser exhibicionistas a menos que realmente necesiten pasar desapercibidos. Un danzarín sombrío se meterá en el rincón más oscuro del cuarto, pero se asegurará de que eso distraiga miradas temerosas, confusas o extrañadas hacia él. Muchos llegan a llevar este comportamiento a los extremos, llegando a unirse a espectáculos donde danzan o se mueven ágilmente apareciendo y desapareciendo entre las sombras del escenario.

 

Alineamiento: los danzarines sombríos pueden ser de cualquier alineamiento. A pesar de mostrar rasgos algo caóticos en general, de acuerdo a su comportamiento, muchos de ellos se rigen por rígidas normas autoimpuestas o incluso, a pesar de sus facilidades no osan quebrar ninguna ley de la región donde se encuentren. Los danzarines buenos suelen ser personas de aires misteriosos, pero que siempre acceden a ayudar aún a quienes los miran de manera suspicaz. Los malvados pueden llegar a ser realmente terroríficos dada la enorme facilidad que tienen para escapar luego de haber cometido atrocidades en cualquier sentido.

 

Trasfondo: son variadas las razones por las que un aventurero decide convertirse en una danzarín sombrío, si es que tiene elección. Muchos pícaros especializados en robos, espionaje o incluso asesinatos encuentran increíblemente atractivas las capacidades de ocultación de la clase. También los bardos suelen tomarla, sea por razones similares a las de los pícaros, o bien por sus deseos de aprender la forma nueva de arte que vislumbran en sus danzas. Aventureros más combatientes pueden llegar a mostrarse interesados por la capacidad de atacar por sorpresa causando mayores daños a los enemigos o incluso retirarse con mayor facilidad cuando éstos lo superan. Los druidas suelen verlo como algo antinatural y no quieren acercarse demasiado, pero unos pocos defienden que las sombras, a pesar de la misteriosa manipulación del danzarín, no dejan de pertenecer a la naturaleza y unos contados adquieren las habilidades del danzarín sombrío. Algunos monjes también no ven nada que contradiga sus códigos y formas de vida en las formas y habilidades de los danzarines sombríos; aunque generalmente los monjes que decidan adoptar la clase presentarán un carácter más rígido y estricto.

 

Razas: no hay ninguna raza que tenga imposibilitado adquirir las habilidades necesarias para convertirse en danzarines sombríos, aunque tal vez elfos y medianos tienen alguna ventaja por su gran agilidad natural.

 

 

 

¿Cómo convertirse en danzarín sombrío?
Es un secreto celosamente guardado de donde obtienen sus habilidades los danzarines sombríos. Son tan diversas sus historias, una más disparatada que otra y otros tantos que prefieren no hablar manteniendo un aire misterioso, que nadie salvo un danzarín sombrío sabe cómo convertirse en uno. Sin embargo hay muchos quienes creen que simplemente un arduo entrenamiento en las artes del sigilo son suficientes para aprender a dominar estas técnicas, pero todo aquel que realmente haya visto a uno utilizar sus habilidades en todo su esplendor, sabe que no tiene una fuente del todo natural la capacidad para desaparecer y mezclarse en las sombras que dominan. Algunos eruditos afirman que tienen en su sangre alguna herencia mágica pero que dominan de forma distinta a los hechiceros, otros más alertistas, que son personas que han pactado con demonios para obtener un poder oscuro y siniestro, pero son pocos quienes apoyan estas teorías. Lo cierto es que hay muchos aventureros que han quedado en el camino en sus deseos de conseguir convertirse en danzarines sombríos y unos pocos que luego de largo tiempo de búsqueda acabaron por convertirse, pero prefirieron callar sobre la forma en la que lo lograron.

 

 

 

Algunos estereotipos de danzarín sombrío
Dada la variedad de trasfondos que pueden tener hay una gran cantidad de danzarines sombríos distintos; sin embargo los que con mayor frecuencia pueden encontrarse en Asgoria corresponden a alguno de los siguientes estereotipos:

 

Artista sombrío
No son pocos los que gustan de unirse a circos o grupos de artistas ambulantes. Aventureros que viven una vida similar a la de los bardos, viajando por el mundo viviendo aventuras y subsistiendo de sus representaciones en pueblos y ciudades. Los danzarines sombríos más extrovertidos no dudan en unirse siquiera por un tiempo a uno de estos grupos. Otros prefieren mantenerse en solitario, pero aún así van de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad ofreciendo su espectáculo en tabernas, posadas y todo lugar donde puedan exhibirse. Además de disfrutar del dar un buen espectáculo y dejar atónita a su audiencia, muchos de ellos también se justifican pensando que es una buena forma de conseguir trabajos acordes a sus habilidades. Cualquiera que desee contratar un buen espía, no dejará de notar la facilidad con la que un danzarín sombrío podría ejecutar ese trabajo al verlo bailar en el escenario.

 

Espía experto
Los bailes y las danzas están bien como forma de entrenar la agilidad y porque es divertido ver la cara de pasmo de la gente, pero esta clase de danzarín sombrío prefiere pasar algo más desapercibido. Focalizan todo su entrenamiento en las artes del sigilo y el disfraz. Suelen planificar muy bien sus acciones antes de actuar, pensando paso por paso e imaginando gran cantidad de posibles situaciones que puedan darse. Estar preparado para muchas de las cosas que puedan pasar ayuda tanto a sobrevivir como actuar de prisa y correctamente cuando surge algo inesperado. Dado que siempre se preparan bien, confían no encontrar demasiados problemas y es por ello que muchos no desarrollan demasiado sus habilidades de combate confiando en huir si la situacion los supera. Como espías, no sólo desarrollan habilidades de sigilo, sino también de percepción e incluso muchos aprenden descifrar escrituras antiguas o comenzar a comprender el funcionamiento de algunos objetos mágicos. Esto no sólo les facilita la tarea de encontrar lo que buscan, sino además que les provee información o recursos que pueden interesar a otros clientes o a ellos mismos. Por lo general se acostumbran tanto a mantener secretos, que muchas veces se vuelven adictos a las mentiras y a contestar con evasivas sobre cualquier tema, incluso sobre los de poca monta.

 

Maestro de la oscuridad
Tal vez el estereotipo menos frecuente, este tipo de danzarines sombríos de nombre ominoso adquirieron las habilidades de la clase, pero no tanto por las posibilidades de ocultación que esta ofrece, sino por la manipulación de las sombras per se. La capacidad de un danzarín sombrío de manipular las sombras de formas sorprendentes e incluso invocar una criatura del plano sombrío, es algo que muchos aventureros sedientos de nuevos poderes buscan desarrollar. Generalmente son magos o hechiceros los que más se dejan entusiasmar con esta clase de conocimientos ocultos, pero cualquier otra clase no muy estricta en sus códigos puede codiciar dichos poderes. Suelen perseguir todo conocimiento sobre cosas ocultas y secretos antiguos que moran en las sombras del mundo. Acompañados por sus compañeros sombríos cuando esto no provoca altercados, recorren las tierras de Asgoria en busca de todo conocimiento y fenómeno relacionado con la oscuridad sobrenatural, con la ausencia de luz, ya sea de origen malvado o benévolo, buscando abrazarlo o destruirlo según sus inclinaciones, pero sin perder una ciega fascinación por él.

 

 

Los comentarios están cerrados.