Guardia Negro

Guardia Negro

 

El guardia negro personifica el mal. No está muy lejos de ser un demonio encarnado. Caballero maligno por excelencia, este villano arrastra una bien merecida reputación de la peor de los tipos. El guardia negro se asocia con demonios y diablos, y sirve a deidades oscuras, por lo que es temido y odiado por todos. Algunas personas los llaman antipaladines debido a su naturaleza maligna.

El guardia negro tiene muchas maneras de actuar: comanda a sirvientes y lacayos para que cumplan sus órdenes, ataca con astucia y sigilo deshonrosamente, o castiga y persigue sin ocultarse a las fuerzas del bien que se cruzan en su camino. Los guardias negros suelen liderar legiones de muertos vivientes, ajenos malignos u otros monstruos, para conquistar las tierras a las que condena o para expandir su territorio existente. Algunas veces sirven a personajes más poderosos como lugartenientes oscuros. En ocasiones operan en solitario como asesinos de alquiler o vagan portando la maldad, destrucción y caos.

Aventuras: el mal corre por sus venas como en cualquier otro tipo de aventurero con la excepción, tal vez, de clérigos malvados. Su necesidad por obtener poder para dominar y provocar sufrimiento en los demás, lo hace salir a recorrer tierras desconocidas en busca de sembrar la corrupción, torturar a los débiles y obtener cuanto beneficio encuentre para sí mismo. Suele vivir en búsqueda de lugares sacrílegos donde obren fuerzas oscuras, para obtener su favor. De la misma forma suele evitar todo lugar adoptado por las fuerzas del bien a menos que vea alguna forma de destruirlas por completo.

Peculiaridades: así como un paladín acaba con el mal para acabar con el sufrimiento de los inocentes, ya que su propia personalidad compasiva y benévola no puede tolerar que los débiles sientan el roce del mal, de la misma forma el guardia negro no soporta presenciar la felicidad de las personas, la paz y el bienestar. Su mente enferma lo lleva a actuar de inmediato para arruinar dicha situación. Para un ser con tanta maldad, un mundo con paladines y otras fuerzas del bien actuando en muchos casos en conjunto con las leyes, puede resultar muy peligroso. Es por esto que muchas veces se hacen pasar por nobles caballeros honrados ante la sociedad mientras que traman sus tenebrosos planes desde la oscuridad. En otros casos pasan a formar activamente parte de una organización malvada en la que cuenta con la protección mutua, aunque dudosa, de los otros miembros. En éstos últimos casos suelen adoptar el papel de líderes o servidores inmediatos de los líderes. Los poderes de un guardia negro pueden provenir principalmente de dos fuentes: algunos los obtienen de ajenos poderosos, criaturas demoníacas o diabólicas, a cambio de algún servicio y promesa de futuros favores. Otros son fervientes seguidores de alguna deidad maligna, la cual envía a uno de sus servidores a contactar con el guardia negro para concederle sus favores. En éste último caso los guardias negros siguen los dogmas de la deidad y son tan celosos adoradores como los paladines de sus dioses benévolos.

Alineamiento: desde luego, los guardias negros sólo pueden tener un corazón malvado. Sin embargo pueden resultar desde legales hasta caóticos. Los primeros actuarán acatando la ley y ciertos códigos personales, pero siempre sirviendo al mal.

Trasfondo: los guerreros, ex paladines, bárbaros, monjes y druidas son buenos candidatos para ser guardias negros con predilección por el combate, mientras que los pícaros y bardos enfatizan los aspectos más sutiles de sus aptitudes y conjuros. A los hechiceros, magos y clérigos que se hacen guardias negros se les llama algunas veces diabolistas, y gustan mucho más que el resto de guardias negros, de tener compañeros infernales.

Razas: puede convertirse en guardia negro un miembro de cualquier raza. En todas ellas existe la maldad más pura en ciertos individuos.

¿Cómo convertirse en un guardia negro?

Obtenga sus poderes de un ajeno poderoso individual o bien de uno enviado por la deidad del guardia negro, éste debe generalmente cumplir una misión para el ajeno para demostrar su valía o como intercambio por los poderes concedidos. En general son los ajenos los que contactan con los futuros guardias negros, pero también se sabe de casos en los que un aventurero se ha encontrado por accidente a uno de ellos y que lograron convencerlos para que los conviertan en sus servidores en lugar de sufrir una muerte espantosa. Sin embargo, la misión o encargo que les permite comenzar a avanzar en los pasos de un guardia negro no es más que la primera parte del pacto o trato. A partir de ese momento el guardia negro deberá servirlo siempre que se le requiera o de lo contrario perderá sus poderes e incluso muy probablemente su vida.

Algunos estereotipos de guardia negro

Dada la variedad de trasfondos que pueden tener y las distintas deidades a las que adoran hay una gran cantidad de guardias negros distintos; sin embargo los que con mayor frecuencia pueden encontrarse en Asgoria corresponden a alguno de los siguientes estereotipos:

Lord del mal
No es extraño que caballeros de la nobleza acaben siendo profundamente corrompidos por la sed de poder. También hay muchos que a pesar de tener un corazón negro no por ello dejan de lado códigos estrictos de conducta que consideran necesarios para conservar su honor y orgullo propio. Este tipo de guardia negro mantiene estrictos códigos como los paladinescos, pero tergiversados hasta convertirlos en algo oscuro y enfermo. No es poco común entre ellos que mantengan siempre la palabra dada y que incluso nunca mientan, manejándose con evasivas y dobles sentidos oscuros. Generalmente suelen cumplir las leyes del lugar pero utilizando de manera constante todo resquicio o doble interpretación que pueda darse a cualquiera de ellas.

Avatar oscuro
Muchos de los guardias negros seguidores de deidades oscuras llegan a ser tan obsesivos con su adoración a sus señores que comienzan a intentar parecerse lo más posible. Copian pautas de comportamiento que describen los dogmas, obran siempre según sus designios malvados dejando de lado la ambición propia y volcándose en una desenfrenada oleada de maldad y tortura sólo poseída de forma natural por los propios dioses. Muchos de ellos llegan a desfigurarse para parecerse más a las imágenes y estatuas que se encuentran en los templos de las deidades. No es poco común que busquen alguien digno de ser convertido a su religión y utilicen las peores torturas hasta la muerte para lograr la conversión.

Guardia de las sombras
No todos los guardias negros se sienten seguros actuando como personas honestas ante la sociedad. Éstos prefieren mantenerse en un segundo plano desde el cual pueden llevar acabo sus objetivos. Suelen trabajar como mercenarios, asesinos o bandidos para sustentarse. A pesar de sus notorias habilidades en combate prefieren actuar en emboscadas atacando a sus víctimas desprevenidas. Su carácter caótico los vuelve mentirosos compulsivos que no tienen problemas en traicionar hasta a su propia familia y amigos con tal de obtener beneficio propio. Para ellos no existe la más absoluta lealtad hacia nadie; pueden simularla, pero la traicionarán sin el menor asomo de duda si algo salen ganando con ello. Vagan por las distintas regiones de Asgoria provocando discordia y asesinando limpiamente durante la noche a aquellos que gozan de una vida feliz y amena, o bien asesinar a sus seres queridos para luego verlos sufrir desde una distancia segura.

Diabolista
Los conocidos frecuentemente como diabolistas, aunque no sea una denominación del todo correcta, son aquellos lanzadores de conjuros que decidieron buscar el camino del guardia negro para obtener los favores que éstos reciben. Sin duda lo que más aprecian es la capacidad para invocar aliados de gran poder que les sirvan como protección mientras realizan sus conjuros, aunque no pueden dejar de estimar los otros poderes concedidos. La combinación de estos poderes oscuros y la habilidad para provocar fenómenos inexplicables pueden asustar al guerrero más recio y los diabolistas lo saben y lo disfrutan perversamente más que ninguna otra cosa. Es por ello que allí donde van se las arreglan para provocar un temor terrorífico en las personas débiles que encuentran, llegando en algunos casos especiales, a volverlos completamente locos. Actuando sutil e indirectamente logran mantener aterrorizados a cualquier grupo de personas, pero sin dar a las autoridades razones para actuar contra él.

Los comentarios están cerrados.